Victoria de Suecia y Daniel Westling ya son marido y mujer
La llegada de la novia, el rito de los anillos, el 'sí quiero', las lágrimas del novio, la salida de los recién casados... Todos los detalles de la ceremonia religiosa de los 'novios de Suecia'
La boda entre la princesa Victoria de Suecia y Daniel Westling bien podría resumirse en una frase: el triunfo del amor. Y es que han sido más de siete años los que esta pareja ha tenido que luchar contra la oposición de Carlos Gustavo. Al soberano nunca le gustó para yerno este licenciado en educación física. Sin embargo, Victoria, como la gota malaya, ha conseguido perforar la voluntad de su regio padre. Parece mentira tanta oposición en quien matrimonió con una bella azafata allá por 1976. Nada tan frágil como la memoria.

Cuando se anunció la boda de la princesa Victoria con Daniel, lo primero que hizo él en una entrevista televisiva junto a su novia, fue declarar públicamente que su enfermedad, que lo obligó a recibir un trasplante de riñón en el 2009, "no es hereditaria, sino congénita, que se descubrió después de una caída". Esto tranquilizó a quienes temían que una persona enferma o con algún problema genético estuviera entrando en la Familia Real.
El plebeyo Daniel Westling se ha convertido en el príncipe Daniel de Suecia y duque de Västergötland, aunque para muchos, por su origen sencillo, es "el príncipe del pueblo".
Hay quienes dudan de que Daniel influya en la futura vida de los royals, pero la verdad es que la boda de la princesa Victoria con él ha aumentado la popularidad de la Casa Real. Como todas las monarquías europeas, la sueca está preocupada por su permanencia en el poder, pues la crisis económica tiene a los ciudadanos muy mal, y muchos quisieran abolirlas, ya que viven de los impuestos que paga el pueblo.

Guillermo y Kate, los duques de Cambridge, regresaron al palacio de Buckingham para participar en la fiesta nocturna que el príncipe Carlos de Inglaterra para unos 300 invitados con motivo de su boda. 

Los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, saludaron sonrientes a la marea de seguidores que esperaba con entusiasmo un simple gesto que les haría saltar de júbilo, el beso. 

El príncipe Guillermo y Kate Middleton se han convertido en marido y mujer en una ceremonia celebrada en la abadía londinense de Westminster con cientos de millones de personas de todo el mundo como testigos a través de la televisión.