El plebeyo Daniel Westling se ha convertido en el príncipe Daniel de Suecia y duque de Västergötland, aunque para muchos, por su origen sencillo, es "el príncipe del pueblo".
Hay quienes dudan de que Daniel influya en la futura vida de los royals, pero la verdad es que la boda de la princesa Victoria con él ha aumentado la popularidad de la Casa Real. Como todas las monarquías europeas, la sueca está preocupada por su permanencia en el poder, pues la crisis económica tiene a los ciudadanos muy mal, y muchos quisieran abolirlas, ya que viven de los impuestos que paga el pueblo.